Hoy como únicos instrumentos mis sentimientos el primer compás es el silencio el ritmo del corazón late suavemente una suave sonrisa disimulada borra la triste mueca dibujada levanto la mirada los parpados son losas pesadas cae una lágrima suena como un cascabel tintinea dulcemente al caer.
Los recuerdos del ayer hacen mis palabras enternecer de pronto el fuego se convierte en brasa de brasa a ceniza de tempestad a tormenta de volcán a lava en dunas del desierto tan difíciles de descubrir como lo que dirían tus ojos en estos momentos.
Oh, quisiera convertir el viento en aire el aire en suave brisa poder devolver la sonrisa y ver la tormenta poco a poco amainar mis sentimientos revuelven mi espíritu mi alma parece salir con fuerza y volar como las enfurecidas olas del mar.
Regreso de nuevo al sonido unísono del silencio aquel que sólo existe en la mente y el sentimiento allá lejos, donde sólo me quede el suave ritmo del corazón al igual que el tic tac de un reloj el que te dice a cada segundo que es la melodía del alma que regresa despacio y con calma.